Planes de Expansión

Iniciar un Proceso de Expansión Empresarial supone abordar una etapa crítica en la vida de una empresa. Son muchas las que no han superado los procesos de expansión de negocio, llegando incluso a provocar la desaparición total de las mismas, lastradas por las pérdidas y daños derivados de procesos de expansión fallidos.

El concepto de expansión, aunque vinculado al de crecimiento, va mucho más allá en cuanto a los riesgos que supone y a las necesidades de análisis y planificación, porque no se trata de gestionar o controlar el crecimiento orgánico, ni de desarrollar estrategias o planes para crecer en facturación o clientes en los mercados que se dominan, sino en nuevos entornos de riesgo e incertidumbre que se financian con cargo al negocio.

Un proceso de expansión supone una transformación real de la empresa.

Los procesos de expansión conllevan un alto riesgo y una necesidad importante de recursos de la empresa que permita abordarlos con garantías. La realización de un exhaustivo Plan de Expansión es más que una necesidad, una herramienta clave para abordar el proyecto con posibilidades de éxito.

El conocimiento del negocio, los recursos disponibles y la fijación de objetivos, serán claves para determinar las Estrategias de Expansión que se desarrollarán para cumplirlos. Una expansión en base al establecimiento de red propia, franquicias, u otras posibilidades de representación o colaboración, demandará más o menos recursos en cuanto a inversiones, personal, marketing o circulante para cubrir la propia actividad durante la fase expansiva.

Establecer los parámetros o requerimientos que deben cumplir los nuevos establecimientos, por ejemplo en cuanto a ubicación, zona, dimensión u otras características funcionales, no puede basarse en una mera extrapolación o traslación de los parámetros del establecimiento o establecimientos iniciales, porque en muchos casos, el éxito de éstos se debe a factores que no son fácilmente trasladables o incluso no han llegado a ser identificados ni ponderados en su contribución al éxito. Es habitual que esto suceda por ejemplo, en cadenas de restauración, donde procesos de expansión a otras comunidades autónomas han sido auténticos fracasos derivados de factores culturales o tradicionales, y no de requerimientos funcionales o técnicos.

En cuanto a la parte técnica por tanto, se definen con el cliente los rangos y parámetros funcionales de los nuevos establecimientos y ubicaciones realizando los estudios de mercado y del entorno necesarios, validando y contrastando los resultados para maximizar la implantación con éxito de los mismos.

En cuanto a los Planes de Expansión, en CiPLO se desarrollan partiendo de un análisis exhaustivo de las capacidades y posibilidades reales del negocio, definiendo con el cliente las Estrategias de Expansión conforme a unos objetivos viables y alcanzables bajo los criterios de financiación y recursos disponibles, estableciendo las diferentes fases y diseñando además los mecanismos para el seguimiento y control de las mismas.

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